La felicidad no se basa en uno mismo, no consiste en tener una pequeña casa, en dar y recibir. La felicidad se consigue al participar en la lucha, en la que no existe una separación entre la vida personal y el mundo en general.
Lee H. Oswald
Carta a su hermano
Para la humanidad Lee Harvey Oswald no es más que el asesino de John F. Kennedy y la persona que acabó con los sueños de América. Pero nadie sabe del todo lo que pasaba por la cabeza de Oswald en el momento de apretar el gatillo.
Como esta novela no pretende aludir a la verdad literal; como sólo es lo que es, separada y completa, es posible que los lectores encuentren refugio en ella: un modo de pensar el asesinato sin las limitaciones de las verdades a medias y sin dejarse abrumar por las posibilidades ni por la marea de especulaciones que con el paso de los años se acrecienta.
Libra
Don DeLillo